Reflexiones de un viaje al medio oriente

Juan David Gomez
2 min readFeb 18, 2023

Durante Febrero del 2023, estuve durante 5 días en Qatar asistiendo al Foro Intercultural e Inter-religioso organizado por ACWAY. Además de conocer la increíble cultura y vida en esa zona del mundo bendecida por la riqueza del petróleo y bañada en cada rincón de la devoción musulmana, encontré un tiempo de calma para conectarme con otras personas increíbles que jamás olvidaré. Conversaciones cortas e historias personales como las de Izzy, que siendo musulman empezó a estudiar hebreo para ayudar a buscar soluciones para el conflicto Palestino-Israelí, y terminó asistiendo regularmente a la Sinagoga porque está encontrándose con Dios ahí también, son historias que han tocado lo profundo de mi corazón. O un abrazo profundísimo de amistad y cariño de mi querido hermano José Juan, nativo de España en Andalucía al sur, me revelaron el poder que tenemos para sanar y conectar el mundo a través de amarnos unos a otros.

Nunca había estado en un lugar con tantas culturas (cerca de 35 países representados en 50 personas) y tantas religiones e ideologías cercanas. Ciertamente el amor a Dios nos unía pero también la búsqueda de un mundo más unido, más conectado y más pacífico. Bailando con música de países remotos, todos vestidos con nuestra ropa típica en una noche espectacular Qatarí, todos unidos en un círculo. Ahí es donde me dí cuenta de que todos vivimos bajo el mismo techo de la misma carpa que llamamos Tierra. Agradezco a Dios por un viaje que me auspiciaron todo como fellowship y que no esperaba en mi camino pero que se con toda certeza que Dios planeó para poder encontrarme con el en el desierto, literalmente. Ver tanta gente con tantas ideologías de fe solamente encendió mi deseo por conectarme más con Jesús, con Dios y el Espíritu Santo pero de una manera mas real y personal. El viaje se cerró con broche de oro leyendo un libro en el avión regresando: "La prueba del cielo" del neurocirujano Eben Alexander que relata como en un coma de 7 días tuvo una experiencia ultra-real de ir al cielo y encontrarse con Dios y la vida que nos espera después de la muerte. Me devoré el libro y pude abrir mi mente recordando que esta vida es temporal y que todos los sufrimientos o éxitos presentes no se comparan con el peso de la felicidad, gloria y vida que tendremos cuando estemos para siempre con Dios. Pero ya no quiero esperar a ese momento sino quiero empezar a vivir ese cielo aquí en la tierra un poco más cada día. Más real y más presente por el poder de la fe y del amor.

Sin saberlo mi principal conclusión del viaje se entrelazó totalmente con la principal conclusión del libro. Es que el amor es la fuerza más poderosa e importante del universo. Es la constitución básica de todo lo que existe y mientras más nos conectemos con el amor, a través de abrazar un querido amigo nuevo u orando en cercanía con Dios, más estaremos empezando a vivir la eternidad aquí mismo en esta tierra.

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Juan David Gomez

Entrepreneur, spiritual adventurer and musician. Searching for the best version of myself and the best legacy I can leave to my children's children.